jueves, 19 de abril de 2012

Escrito en el infierno

Hace tiempo que olvidé tu sonrisa. Mi cerebro sólo piensa en carbón, en barro, en agua, en sangre.

Cinco años en las minas. Un hombre normal habría enloquecido en ese tiempo, aparte de haberse tirado al abismo. Yo sólo veo tu silueta cuando los rayos estallan contra la roca y la lluvia se desliza por mi piel cuarteada.

 Espero que abandonarás la esperanza de lanzarte a mis abrazos. Que en este tiempo te hayas casado con un hombre que te ame como mereces. Si yo lo hubiera hecho, mis ojos no sufrirían con la luz del sol.

La tiza se acaba.

Siempre tuyo, un preso del destino.


miércoles, 18 de abril de 2012

La autopsia de España (I)

Nuestro país, al borde de perder su independencia. Una buena noticia, ya que hemos demostrado nuestra nula capacidad de gobernar a una de las naciones más importantes del Viejo Continente. Todo el pueblo hispano, desde políticos a ciudadanos, son responsables de un hundimiento que sólo tiene réplica en países como Grecia, Irlanda, Islandia e Italia.

Nadie se salvaría en un hipótetico juicio que determinará al culpable de asesinar a la nación. Ni el Rey, que ha protagonizado un escándalo propio de una dictadura bananera.No me detendré a analizar quién le pagó la tropelía, simplemente lanzo esta pregunta, ¿qué imagen damos a los que van comprar deuda española, qué seriedad transmitimos a nuestros socios europeos, cuando nuestro "mejor embajador en el exterior" se dedica a la caza del paquidermo africano?

Sobre el Gobierno, observemos su reacción ante la nacionalización de YPF, la filial argentina de Repsol. Improvisación, cobardía, nula contundencia y lentitud absoluta. Recuerdo que, por menos, los Estados Unidos derrocaban gobiernos. Nosotros, en cambio, retiramos de la programación de TVE "Españoles por la Patagonia".

Aún es pronto para decirlo, pero puede que un día suspiremos: "Con Zapatero se vivía mejor". El presidente Rajoy y sus ministros ya no pueden seguir tirando de la herencia recibida para justificar parados y recesión. Las medidas que han tomado hasta ahora resultan blandas dada la extrema gravedad de la situación e ineficientes por los resultados que están cosechando. No lo digo yo, lo dice la prima de riesgo, los mercados y los inversores internacionales, que huyen de España como la peste (Excepto Sheldon Asenson, el promotor de Eurovegas... P.D: Eso sí, a cambio de que se cree un espacio legal a medida de sus pretensiones)

La oposición no articula una alternativa coherente y seria para devolver a España al lugar que le corresponde. La CEOE le lame el culo al Gobierno y le hace la ola para evitar la pérdida de privilegios. Los sindicatos CCOO y UGT hace tiempo que perdieron el sentido mismo de su existencia, al entregarse al juego partidista y no aportar alternativas saludables a una reforma laboral ya de por sí insuficiente en su objetivo de acabar con el paro estructural que asola a España desde tiempos inmemoriales.

¿Y los ciudadanos? ¿Qué han hecho los ciudadanos ante esta situación?

CONTINUARÁ

miércoles, 29 de febrero de 2012

Arroz con leche

El paso ligero, la frente alta, la mirada atenta y el sudor en la frente. La búsqueda ya le había llevado por media ciudad y el solo se empezaba a esconder por el horizonte. Tenía que encontrarlo. Debía encontrarlo.

Despedido del trabajo, el piso en el centro con una notificación de embargo... Su última esperanza pasaba por localizarlo. Sin él, no podría soportar lo que se le venía encima. La luz por los ventanales, al final de la calle. Esperanza

Entró de un portazo. Se acercó al dependiente y susurró:

-¿Tienen arroz con leche?

El camarero miró extrañado y consultó la carta.

-Esto...- repasaba cada postre con el dedo- Sí, tenemos. ¿Es para llevar?

-No, para tomar aquí-Llevó sus ojos al cielo y dió gracias.

Se sentó en una mesa. El restaurante estaba vacío, silencioso, tranquilo. Lo que buscaba, saborear el placer mundano sin molestias.

Cuando el dependiente le trajo el tarro con el arroz con leche, casi estallan sus púpilas. Además del delicioso postre, a su lado unas galletas María se hallaban dispuestas a revolcarse en la cuajada condimentada por canela. Su paladar fue orquesta de placer sólido ligeramente mojado.

Al terminar con todas, cogió la cuchara con sumo cuidado. La introdujo en el tarro con el propósito de asegurar la profundidad a la que reposaba el arroz. Una vez que lo notó, la cuchara, rebosante de la ambrosía blanca, fue rauda a la boca. Y así una y otra vez, aunque saboreando cada cucharada como si fuera la comida que le dan al preso antes de lapena capital.

20 minutos sentado. Luego se levantó, le pagó al camarero (con generosa propina incluida) y volvió a la realidad.